BIENVENIDA


Antes de batir la batuta de Miguelito por vez primera, es necesario marcar la anacrusa. En este caso la bienvenida.

 Convoco a todos los interesados en participar a favor de la educación musical para aportar lo que nos corresponde dentro de la sociedad.

Desde los muy pequeños -hasta muy grandes- tenemos la facultad y el derecho de nutrirnos de la música (vivirla, palparla y recrearla). Sin embargo de repente, y sin querer, despojamos a la música -con el afán de hacerlo mejor- de sus bondades prácticas.

 No niego la importancia del pautado, del atril, el metrónomo y otros recursos; tampoco niego la relevancia de la técnica en la ejecución, sin duda son necesarios. Pero hay tanta gente que tan sólo quiere vivir la música y no sueña -al menos en un principio- con salas de concierto ni con el conservatorio.

 El hogar primario de la música es el corazón y su motivo la expresión -y comunicación-. El debate está abierto, los invito: Docentes, estudiantes, investigadores, ejecutantes, compositores y demás a participar y colaborar en este pequeño gran espacio de trabajo con sede en El Bello Puerto de Veracruz.